Durante décadas se creyó que enseñar dos idiomas a la vez confundía a los niños. La ciencia cognitiva ha desmentido ese mito con contundencia. Los niños bilingües no solo aprenden dos sistemas lingüísticos: desarrollan un cerebro con mayor flexibilidad, mejores mecanismos de atención y una capacidad más sofisticada para cambiar entre contextos.

El neurocientífico Álvaro Pascual-Leone, de la Universidad de Harvard, ha documentado cómo el cerebro bilingüe muestra una densidad diferente en la corteza prefrontal, zona responsable del control ejecutivo y la toma de decisiones.

Bilingüismo en el aula

En el Colegio Bilbao trabajamos desde preescolar con inmersión progresiva en inglés. No se trata de traducir. Se trata de pensar, preguntar y crear directamente en dos idiomas.