La obesidad en México

Por: Regina Pineda

En México, el 70% de los mexicanos padecen sobrepeso y casi una tercera parte sufren de obesidad. Esta estadística es alarmante en temas de salud, ya que no sólo importa el aspecto físico, sino todo lo que conlleva esta enfermedad y los problemas que se pueden desarrollar a corto y largo plazo. De igual manera, México tiene el primer lugar en obesidad infantil, seguido por Estados Unidos. Ambas cifras anteriormente mencionadas han aumentado considerablemente desde hace 28 años, no existe una razón exacta pero esta malnutrición continúa en aumento y debe ser detenida. La obesidad y el sobrepeso están directamente relacionados con problemas cardiovasculares, pulmonares, diabetes y cáncer. 

A principios de este siglo, el mexicano promedio antes del trabajo desayunaba en su casa y acostumbraba a comer en un establecimiento de comida corrida o un puesto de la calle, en los cuales la comida era preparada en el momento. Sin embargo, la existencia de nuevos restaurantes de comida rápida como: McDonald’s, Kentucky Fried Chicken y Little Caesars, han ampliado las opciones hacia el consumidor, ofreciendo comida extremadamente barata y en grandes cantidades, pero con alimentos altamente procesados. Asimismo, las jornadas de trabajo se han vuelto cada vez más exigentes y el trabajador se ve obligado a consumir sus alimentos fuera de casa.

Comida rápida (Imagen: Pexels)

El refresco ha sido otro factor importante para el aumento de azúcar diario en la dieta pues en una lata o botella, se encuentra mucha más sacarosa de la que la Organización Mundial de la Salud recomienda. Hoy en día, el consumo de agua pura o mineral es casi nulo en la población mexicana, desencadenando problemas de diabetes e hipertensión. 

Otro motivo por el cual nos hemos posicionado dentro de estas horribles estadísticas es por la falta de actividad física que realizan los mexicanos. La falta de infraestructura dentro de las ciudades, obligan a la población a tomar siempre el transporte público y no promueven las caminatas o andar en bicicleta.    

 

Es interesante ver cómo la dieta del mexicano ha ido empeorando durante el tiempo, hasta el punto de posicionarnos entre los países con mayor nivel de adultos y niños con sobrepeso. Tristemente se han adaptado costumbres que en otras épocas no existían y se ha perdido la importancia de darle el tiempo necesario a los alimentos. Teniendo tanta herencia gastronómica e insumos endémicos, deberíamos consumir más de estos y obligarnos a tomar agua natural todos los días. Pequeños cambios como caminar al trabajo, preparar nuestros alimentos y no tomar bebidas alcohólicas pueden generar muy buenos resultados. 



Obesidad infantil (Imagen: freepik)

Dile adiós a la comida rápida

Por: Regina Pineda

Todos en algún momento de nuestra vida hemos consumido comida rápida, ya sea una hamburguesa, unos nuggets, unas papas o un sandwich. Esta comida, como su nombre lo dice, está diseñada para estar lista rápidamente con alimentos previamente procesados. En el momento que la estamos comiendo quedamos muy satisfechos, pero al poco tiempo ya tenemos hambre otra vez, esto se debe a la falta de nutrimentos de calidad.

La comida rápida surge en Estados Unidos durante la época post guerra, cuando las mujeres comienzan a trabajar y dejan de dedicarse únicamente a las labores del hogar. Fue así, como para satisfacer una nueva necesidad, se inventó el concepto de comida rápida, la cual debería de ser accesible, rápida, y agradable al paladar de la mayoría de los consumidores. Las características previamente mencionadas fueron las que con el paso del tiempo fueron haciendo que la comida rápida fuera cada vez de menor calidad y más abundancia. 

Primer McDonald's (Fuente: ABC)

Hoy en día, encontramos menús individuales excesivamente grandes por precios muy bajos y esto sólo es costeable, si la materia prima es de pésima calidad y/o rebajados con una enorme cantidad de añadidos y preservadores. Los procesos de cocción a los que son sometidos estos alimentos en su gran mayoría son a frituras profundas con aceites de muy mala calidad. 

Al final del día, sólo estamos consumiendo grandes cantidades de calorías que no aportan ningún tipo de nutrimento y solamente nos satisfacen de manera superficial por un pequeño período de tiempo. Es por esta sencilla razón, que si tienes tiempo de prepararte algo de comer, aunque sea algo simple, estás haciendo una mejor elección que la comida rápida. 

 

¿Por qué hornear en vez de freír?

Por: Regina Pineda

Tanto el horneado como el freído son métodos de cocción que nos ayudan a transformar los alimentos para que sean mucho más digeribles, nutritivos, inocuos e incluso más ricos. A lo largo de la historia se han ido desarrollando nuevas técnicas de cocción que aportan distintas características a los alimentos.

La principal diferencia entre el horneado y el freído es el valor final nutrimental de nuestro alimento. Mientras que en el horneado solamente estamos deshidratando y calentando el alimento sin someter los macronutrientes a temperaturas extremadamente altas, en el freído estamos sumergiendo nuestra materia prima en un lípido a una temperatura de alrededor de 170° C. Durante este último proceso de cocción todo el alimento absorbe dicha grasa saturándolo, aumentando su contenido calórico y disminuyendo su calidad. 

Es real que todos los alimentos fritos siempre nos saben mucho más rico pero lo que estamos introduciendo en nuestro cuerpo es extremadamente dañino. Se ha demostrado que los alimentos fritos están altamente relacionados con problemas de obesidad, hipertensión e incluso cáncer. Mientras que los alimentos horneados potencializan los macronutrientes brindados al igual que el freído un delicioso sabor y excelente textura.

Muchas veces pensamos que por tener materia prima de primera calidad no es tan importante el método de cocción que elegimos para comérnoslo, pero si lo es. Es por esto que siempre tenemos que investigar lo que ingerimos y el proceso de cocción al que fue sometido. Encontrar un balance en el que puedas comer la mayoría de las veces alimentos horneados en vez de fritos sería ideal. 

Es importante experimentar con nuestra comida probando cosas nuevas y más sanas. La cocina es un laboratorio en donde existe la prueba y el error, pero también está sujeta a las preferencias de cada persona. Esto no impide que podamos usar nuestra creatividad para descubrir sabores y técnicas nuevas.