Semana de Salud

El bebé prematuro y la prevención en recién nacidos

Por: Desiree Hernández Castillo
Entrevista con el Dr. Pedro Cullen Benítez, pediatra neonatólogo

Se entiende por bebé prematuro a aquel que nace antes de las 37 semanas de gestación y, de acuerdo con datos de la OMS, se estima que cada año nacen aproximadamente 15 millones de bebés prematuros. Cerca de un millón de bebés prematuros mueren al año por complicaciones durante el parto. Sin embargo, tres cuartas partes de estos bebés pueden salvarse con una debida atención médica.

“La prematurez es algo que existe y que es muy frecuente”, comentó el Dr. Cullen

El Dr. Pedro Cullen comentó que un parto prematuro se puede dar por diversas causas y uno de los principales factores de riesgo es la edad. Una gran parte de los partos de este tipo se da en mujeres menores de 20 años, así como en mayores de 40. Igualmente, se pueden dar por una falta de control prenatal, infecciones durante el embarazo, traumas e incluso estrés.

Existen dos tipos de partos prematuros. Por un lado, está el que es espontáneo y, como su nombre lo indica, se produce de forma involuntaria antes de las 37 semanas. Por otro, está el inducido donde el médico decide que lo mejor es que el bebé nazca antes de tiempo. Esto último puede darse si la vida de la madre corre riesgo o, si el bebé ya se encuentra sufriendo y si no lo sacan antes puede morir.

Cuidados para un bebé prematuro

Los cuidados necesarios dependerán de la semana en la que se encuentra el bebé. El doctor mencionó que, en el caso de un bebé de 35 semanas, en ocasiones no necesita de tantos cuidados especiales y podrá irse pronto del hospital. Pero, si el bebé se encuentra debajo de las 30 semanas de gestación, necesitará diversos cuidados en terapias intensivas. Esa inmadurez en el desarrollo de los órganos puede ocasionar que el bebé tenga problemas en el corazón, intestino, problemas de coagulación y se pueden infectar con mucha facilidad.

“Todo esto requiere una serie de cuidados en terapias intensivas donde no es nada más la incubadora, sino una serie de aparatos y una serie de técnicas para mantener con vida al bebé hasta que sus órganos estén listos para funcionar en un mundo fuera del útero”, añadió el Dr. Cullen

Para evitar esto, lo más importante es prevenir al recibir una correcta atención prenatal.

Prevención en bebés recién nacidos

En pediatría, el trabajo preventivo es sumamente importante y para esto, es esencial que se hagan diferentes pruebas para saber qué tan sano se encuentra un bebé recién nacido.

“En muchas ocasiones se da por hecho que es un bebé recién nacido sano, de término, que no tiene ningún problema y se pueden escapar cosas importantes”, destacó el doctor.

Si surge un problema en un bebé, puede tener impacto por el resto de su vida, es por esto por lo que el doctor habló acerca de la importancia de hacer diferentes pruebas de detección o tamizajes. Esto ayudará a detectar algún problema para poder tratarlo a tiempo.

“Lo importante en la atención de los recién nacidos es que son cosas que pueden repercutir por el resto de su vida. (…) Hay cosas que hay que detectar de manera temprana y para eso lo que más ayuda es hacer sistemáticamente revisiones específicas”, dijo el Dr. Cullen

Para empezar, habló del tamiz metabólico neonatal, el cual ayuda a detectar enfermedades metabólicas y del cardiovascular, para detectar problemas en el corazón y sistema circulatorio. Por otro lado, mencionó el tamizaje auditivo, el cual consiste en hacerle pruebas de audición al bebé para poder detectar de manera temprana si hay sordera. Igualmente habló de la importancia de hacer tamizajes oculares.

Importancia de la prevención

Para concluir, el Dr. Pedro Cullen comentó que la prevención en los bebés empieza por que cuenten con un esquema de vacunación completo. Más adelante durante la niñez se debe cuidar mucho la alimentación, pues el metabolismo se forma en los primeros 5 años de vida.

Adicionalmente, los padres deben fomentar el deporte para crear buenos hábitos desde pequeños pues, más adelante es muy difícil modificar dichos hábitos que pueden ser nocivos para el niño. 

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